Mis oraciones hacia ti levanto,
amparo de los pobres pecadores,
dulcísima Señora en mi quebranto.
Reina del cielo, escucha mis clamores,
atiende mi plegaria fervorosa,
da consuelo y alivio a mis dolores.
Endulza mi amargura y presurosa
la paz a mi alma atribulada envía,
oh Madre de mi Dios, tan poderosa.
Sálvame del pecado, madre mía,
de la virtud enséñame el camino,
y muéstrame el bien de la santa vía.
Solitario y errante peregrino
a tu amparo me acojo, gran Señora:
mándame la gracia del don divino.
Piedad, piedad a quien sus culpas llora,
a quien a ti de hinojos, arrepentido,
reclama tu perdón, tu gracia implora.
A ti elevo mi espíritu afligido,
de sus males en busca de consuelo.
Acoge, Madre, mi acento dolorido:
sálvame por piedad y dame el cielo.
Amén.
amparo de los pobres pecadores,
dulcísima Señora en mi quebranto.
Reina del cielo, escucha mis clamores,
atiende mi plegaria fervorosa,
da consuelo y alivio a mis dolores.
Endulza mi amargura y presurosa
la paz a mi alma atribulada envía,
oh Madre de mi Dios, tan poderosa.
Sálvame del pecado, madre mía,
de la virtud enséñame el camino,
y muéstrame el bien de la santa vía.
Solitario y errante peregrino
a tu amparo me acojo, gran Señora:
mándame la gracia del don divino.
Piedad, piedad a quien sus culpas llora,
a quien a ti de hinojos, arrepentido,
reclama tu perdón, tu gracia implora.
A ti elevo mi espíritu afligido,
de sus males en busca de consuelo.
Acoge, Madre, mi acento dolorido:
sálvame por piedad y dame el cielo.
Amén.





